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Johnny Cash en 1969. Foto: Joel Baldwin |
Pero
hasta que lleguen nuevas noticias, vamos a retomar otros aspectos de
la vida y obra de John Ray Cash (Kingsland, Arkansas 1932-Nashville
2003), conocido también como El
Hombre de Negro por la
vestimenta oscura que solía utilizar. Sobre todo su doble relación
con la cárcel.
Una más oscura, la que le llevó a estar a punto de visitarla por su detención por
contrabando de anfetaminas, a la que fue adicto durante algunos años,
y otra, digamos más amable, cuando por agradecimiento al trato
recibido por sus compañeros de arresto, comenzó a dar una serie de
conciertos
por prisiones californianas, que a la postre, se verían después
publicados como dos exitosos discos en directo: At
Folsom Prison (Columbia, 1968) y At
San Quentin (Columbia, 1969).
1968
es un año clave en la vida de Cash. Se casa con su segunda esposa,
la cantante, compositora y actriz June
Carter, hija de una de las
familias más importantes del country, que le ayuda a salir de su
adicción a las anfetaminas y a recuperar una carrera musical algo
debilitada.
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Folsom State Prison |
En
enero de ese año, ante dos mil presos y un nutrido grupo de armados
guardias de seguridad, graba una actuación en la prisión Folsom
de California.
Un concierto lleno de tensión, que se convierte en un hito de la
historia de la música. Allí Cash interpreta con maestría su
repertorio y hace algunos guiños humorísticos que generan el júbilo
del auditorio. Canta Folsom
Prison blues, single de
éxito en 1955, un himno a los convictos que incluye la célebre
frase “disparé a un hombre en Reno para verle morir”. Otro de
los momentos álgidos se produce cuando grita en tono desafiante “me
reí en la cara [del Sheriff] y le escupí en el ojo” mientras
canta 25 Minutes to Go, con
la que el respetable se viene arriba. El sello Columbia editaría el
LP de esta grabación, At
Folsom Prison, con el que
Cash recuperaba el crédito tras algunos años problemáticos.
Tras
este éxito, en febrero de 1969, acompañado por un equipo de
grabación de su discográfica y otro de la televisión británica,
vuelve a protagonizar un directo en otra cárcel del estado, esta vez
en San Quentin.
Era su cuarta visita a esta prisión, en
la que ya había actuado el día de año nuevo de 1960, cuando estaba
preso el cantante y guitarrista de country Merle
Haggard, espectador
de excepción en la primera fila.
El
espectáculo incluía temas sobre la muerte, la cárcel y el
asesinato, pero el concierto no llegó a alcanzar la tensión vivida
en Folsom.
En su famosa canción San
Quentin, Cash critica a las
prisiones en general y a ésta en particular. Cuando la interpreta,
casi provoca una rebelión. Tal reacción le impresionó tanto que la
volvió a cantar. Décadas más tarde diría sobre el concierto:
“Tenía un público al que lo único que tenía que decir era
¡adelante!, y ellos me seguían”.
Una
de las piezas incluidas en el disco, A boy named Sue, se convirtió
en el single de mayor éxito de su carrera, alcanzando el segundo
puesto en las listas norteamericanas. El álbum, Johnny
Cash at San Quentin,
también llegaría al número uno.
Artista
polifacético
Además
de su carrera como solista, Cash publicó discos con el supergrupo
The Highwaymen,
formado por otras grandes leyendas del country como Waylon Jennings,
Willie Nelson y Kris Kristofferson. También
se dedicó a la televisión,
con un programa emitido desde finales de los 60 en prime time The
Johnny Cash Show, y fue
atraído por el cine.
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Con June Carter. Foto: Joel Baldwin |
En
1971 compartió protagonismo con Kirk Douglas en el western dirigido
por Lamont Johnson, El gran duelo, y en
1973, escribe el guión y
produce, junto a su mujer June Carter, una película sobre la vida de
Jesucristo narrada por él mismo, The gospel road: A story of Jesus. Dirigida
por Robert Elfstrom, quien también hacía el papel principal, era
June la actriz que encarnaba a María Magdalena.
En
los años 80, escribió una novela
basada en la historia del apóstol San Pablo, Man
in white.
El
Hombre de Negro falleció
el 12 de septiembre de 2003, a los 71 años, debido a un fallo
respiratorio, mientras estaba hospitalizado en Nashville, Tennessee,
dejando un impresionante legado musical de referencia para muchos
artistas.
Nos
despedimos con otro gran éxito de nuestro protagonista hasta la
próxima semana, cuando volvamos con más música e historias.
Artículo publicado originalmente en la web de Papel de Periódico el 7 de marzo de 2013.
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