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Siouxsie Sioux en concierto en 1980 |
31
de octubre. All Hallows’ Eve, la víspera de todos los santos
o noche de las brujas está cada vez más extendida en el país por
nuestro afán de absorber cualquier costumbre yanqui. Era evidente
que la música tenía que hacer un guiño a esta festividad de origen
celta en la que se celebraba el final de la temporada de cosechas y
con la que comenzaba un nuevo año para su cultura.
Introducida
en Norteamérica a finales del siglo XIX por inmigrantes irlandeses,
se popularizó a comienzos del XX con los desfiles por las ciudades
y, ya en los años 80 y 90, se instala en buena parte del mundo
gracias al cine y la televisión. Los niños van por las calles
pidiendo caramelos -Trick or treat? (¿Truco o trato?)- y
acuden vestidos de monstruitos al colegio. Mientras, hemos cambiado
las opciones menos divertidas de visitar a los difuntos, comer
castañas y boniatos asados, o contar historias de terror con los
amigos, por disfrazarnos y asistir a una fiesta, un filón para los
bares.
Y
para ambientar esos saraos es necesario contar con una banda
sonora apropiada. Existen
diversas canciones que aluden a Halloween,
pero sobre todo, se han adoptado algunas que, aunque nada tenían que
ver con la festividad, su temática hacen que sean propicias para un
evento así.
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Single de Warren Zevon |
Hay
artistas que han dedicado composiciones a esta noche, como la
formación de post punk Siouxsie
& The Banshees. Aunque
sin duda, la pieza terrorífica por excelencia es Thriller
de Michael Jackson,
cuya coreografía de zombies para el videoclip marcó un antes y un
después en la historia de la música. Otra que se ha convertido en
un clásico es I put a spell on you de Screamin’
Jay Hawkins, peculiar
intérprete de estrambóticas vestimentas y escenografías, que aquí
trata de hechizar a una chica para poseerla. Por su parte, The
Steve Miller Band recurrió
a una palabra muy utilizada en conjuros para una de sus trabajos más
recordados, Abracadabra
(Capitol, 1982),
según se dijo, inspirada por Diana Ross, quien se había reunido con
Steve Miller para realizar una serie de temas en los 60.
La
magia es el recurso usado por el guitarrista Carlos Santana
en Black magic woman,
una composición de Peter Green para sus Fleetwood Mac en 1968 que, sin embargo, no tuvo especial repercusión. Dos años más tarde, el
mexicano realizaría esta versión incluida en su disco Abraxas (Columbia, 1970) que cosechó un gran éxito en las listas de ventas. Embrujamiento y
paranoia es lo que relata el cantante de rhythm and blues Rockwell
en Somebody’s watching
me. Hijo del fundador
de Motown, Berry Gordy, contó para este one-hit wonder de 1984
con la colaboración de sus amigos de la infancia Michael Jackson y
su hermano Jermaine.
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Robert Smith, líder de The Cure |
Monstruos
de toda calaña estarán presentes durante la velada, como por
ejemplo Frankenstein, personaje sobre el que canta el maestro del shock rock Alice
Cooper en Feed
my Frankenstein. O el
hombre lobo, retratado de una forma magistral por el cantautor
estadounidense Warren Zevon
en Werewolves of London,
de 1978, homenaje al actor Lon Chaney. Otra genial canción, por la
angustia que es capaz de crear, reforzada por un inquietante
videoclip, es la nana Lullaby,
de The
Cure, primer sencillo que
se extrajo de Disintegration (Fiction, 1989),
LP de la banda de rock encabezada por Robert Smith.
De
arácnidos también trata la pieza de The
Who, Boris
the spider. Irónica
composición del bajista John Entwistle tras tomar unas copas con
Bill Wyman de The Rolling Stones, publicada dentro del disco
A quick one (Reaction, 1966).
Aunque
para personajes aterradores, los vampiros. El grupo de rock gótico
Bauhaus
editaría en 1979, para su primer sencillo, esta pieza siniestra de
larga duración, Bela
Lugosi’s dead,
inspirada por el actor cinematográfico Béla Lugosi, quien daba vida
al Conde Drácula en el film de Tod Browning de 1931.
Momias,
esqueletos, muertos vivientes y, revoloteando en la oscuridad, las
brujas. Witchy woman
es una canción escrita por Bernie Leadon cuando estaba en The Flying
Burrito Brothers, y que readaptó junto a Don Henley, para finalmente
publicarla en el álbum de debut de The
Eagles (Asylum, 1972).
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Single de The Specials |
El
diablo y los demonios también son figuras muy recurrentes a la hora
de infundir pánico. No podían faltar sus Satánicas
Majestades con el
conocidísimo Sympathy
for the devil, un tema
compuesto por Mick Jagger bajo la influencia de la novela El
maestro y margarita (1967) de
Bulgákov. Publicado dentro del álbum Beggars
banquet (Decca, 1968), la letra narra las
andanzas de un espíritu maligno, causante de todas las desgracias de
la humanidad a lo largo de la historia.
Bruce
Springsteen se sumaba en
2008 a esta celebración regalando la descarga de una canción en su
web. Se trataba de A
night with the Jersey devil,
blues sobre una leyenda muy popular en el estado de Nueva Jersey.
Curiosamente, en los 70 The Boss era apodado por los fans de la
zona ‘Jersey Devil’.
Como
un cementerio se encontraban las calles de la ciudad a la que se
refería la banda de ska The
Specials en Ghost
town. Un tema de 1981
que criticaba la situación económica por la que atravesaba la
sociedad británica en los 70. Mientras, Talking
Heads hablaban en 1977 de
un asesino en serie, Psycho killer. Eso sí, cuando
finalice la noche, todas las malvadas criaturas tomarán el camino de
regreso al infierno por la autopista que construyó AC/DC,
Highway to hell.
¡Que
lo paséis de miedo!
Artículo publicado originalmente en la web de Papel de Periódico el 31 de octubre de 2013.
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